Spaten Oktoberfestbier

La Spaten Oktoberfestbier y la Ley de la Pureza

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Hace poco tuve la suerte de probar una de esas cervezas que, tras el primer sorbo, sabrás que volverá a recorrer tu gaznate. Se trata de la Spaten Oktoberfestbier, una elaboración que hace Spaten de cara a la Feria de la Cerveza del mes de octubre, su tradicional Oktoberfest. La verdad es que me gustó mucho, de hecho no soy muy fan de la Spaten, ya que me parece normalita, no me dice nada especial y podría pasar de largo en una carta de cervezas.

La Spaten Oktoberfestbier tiene más sabor, un deje un tanto amargo que te hace disfrutar de ella en cada trago.  Y entre trago y trago, me fijé de un detalle de la etiqueta y es que es una cerveza que está elaborada según la ley de la pureza germana. Seguramente mucha gente no tenga ni idea de qué narices será esto e incluso que sorprenda ese término de ‘ley de pureza germana’, pues la respuesta es muy sencilla e interesante. Para hablar del Reinheistgebot, que es como llama en alemán, hay que remontarse a hace 500 añitos de nada, cuando se reguló la forma de hacer la cerveza. Eso de la fusión no les gustaba nada y  no estaban para cosas raras, por lo que el rey Guillermo IV decidió que, a partir de ese momento, ese gran líquido elemento al que llamaban bier sólo podría llevar agua, lúpulo y malta cebada. Sí, sí, sólo cebada, y aunque parezca extraño, el trigo no fue incluido en un primer momento. Eso sí, al tiempo, cuando un buen monje empezó a hacer cerveza con malta de trigo y vieron el delicioso sabor, abrieron su mente y su gaznate y la ley también permitió el malteo de trigo.

Reinheitsgebot
Reinheitsgebot, la Ley de la Pureza de Guillermo IV, de 1516.

Pero más allá que querer hacer una cerveza que esté elaborada de con unos estándares comunes, lo que parece más coherente, según apuntan numerosos expertos, es que la principal razón de esta regulación fue simplemente la de no entrar en una guerra de precios con el gremio de los panaderos, ya que si se disparaban los precios de los cereales para la producción de cerveza, también es lógico que ese precio se incrementara para la elaboración del pan, uno de los ingredientes básicos de la cultura gastronómica germana.

Sea como fuere, la reinheistgebot, poco a poco, se ha actualizado y ha permitido elaborar la cerveza usando ciertos ingredientes, adaptándose a los gustos de la sociedad. Pero lo que es indudable es que la Ley de la Pureza ha significado un hito muy importante en el mundo cervecero. Y mientras, trago a trago esta Spaten Oktoberfestbier, de 5,9%, se ha ido acabando y hay que ir abriendo otra, bien fría por cierto.

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