Cosecha de lúpulo.

Cómo saber si las cervezas son amargas

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¿Cuántas veces habréis oído que una cerveza es más amarga que otra? ¿A que también habréis escuchado que una cerveza es más fuerte que otras y sin embargo la graduación es similar? El motivo de todo esto es que en ocasiones las cerveceras lo que hacen es jugar con uno de los ingredientes más fundamentales de la cerveza: el lúpulo.

Gracias al lúpulo una cerveza tiene un sabor u otro, incluso hay quienes aprecian esa sensación de que pueda ser más fuerte, sin apenas variar el grado alcohólico. Por eso es importante saber qué papel juega esta planta en la elaboración de la cerveza.

Un tractor, durante la cosecha del lúpulo en Alemania.

Origen del lúpulo

Decir que, aunque parece ser que se trata de una planta originaria de China, hay estudios que datan su aparición en Europa alrededor del año 800, entre Alemania y Francia, aunque no se empieza a usar hasta el siglo XIII. No es de extrañar que rápido vieran lo que el lúpulo podía aportar a la cerveza, no en vano estas son dos zonas donde mayor tradición ha habido entorno a la elaboración de la cerveza artesana. El motivo de que se cultivara en estos lugares del viejo continente eran sus condiciones climáticas, ya que tolera muy bien el frío (de hecho, podemos ver cómo hoy en día León ha encontrado en el lúpulo una alternativa para su economía).

“El lúpulo contiene un aceite esencial, la lupulina, culpable de ese amargor, característico en cervezas como la India Pale Ale

Todo hace indicar que se empezó a utilizar porque es un buen conservante, lo cual ayudaba a que la cerveza aguantara más tiempo con unas condiciones óptimas. Pero también contiene un aceite esencial, la lupulina, la culpable de ese amargor, que les otorga ese sabor tan característico en cervezas como las de estilo India Pale Ale (más conocidas por sus siglas: IPA). De hecho, la gente a la que le gusta la cerveza suave, cuando prueban una IPA suelen poner la misma cara que cuando chupan un limón.

Cervezas
Los IBU nos ayudan a saber si una cerveza es más o menos amarga.

El IBU, indicador de amargor

Hasta aquí podríamos pensar: “Bueno, se trata de echar más o menos lúpulo en la elaboración, si se pone más cantidad, dará más amargor y ya está”. Más o menos, hecho hay un indicador que los International Bittering Units (Unidad Internacional de Amargor, más cocido como IBU’s). Para hacerse una idea, las cervezas Pilsner más habituales, las que nos tomamos en la mayoría de los bares cuando decimos con el brazo en alto: “Camarero, una caña. Bueno que sean dos”, suelen ir de los 10 a los 30 IBU. Sin embargo, las IPA (como hemos dicho, esa que algunos ponen cara rara, como cuando chupan un limón, pese a ser cervezas muy interesantes) suelen tener 40-70 IBU, incluso alguna llega a los 120, como es el caso de alguna Imperial IPA, lo que particularmente consideramos como cervezones.

Pero como hemos dicho, esto es un “más o menos”, porque luego las cerveceras empiezan a jugar con otros factores (mucho más complejos), ya que no todos los lúpulos son iguales y, además, tanto los granos como las maltas que se utilicen en el proceso de elaboración también juegan un papel protagonista. De hecho, dos cervezas que puedan tener los mismo IBU’s, si una tiene menos malta que otra puede parecer mucho más amarga (o fuerte, según algunas personas), ya que, a grandes rasgos, la malta puede ‘endulzar’ una elaboración.

Así que ya sabéis, si queréis saber si una cerveza es amarga o no, lo que tenéis que hacer es ir probando hasta ver cuál es vuestro límite de tolerancia y comprobar su IBU antes de comprarla (aunque no lo pongan en las etiquetas, siempre está Internet para sacarnos de dudas).

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